Volver al sueño como quien regresa al hogar
encender las luces y sentir la pintura correosa en las
paredes.
Volver al sueño y habitar dos veces esta misma vida
-ya de vuelta.
Regresar con nuevas memorias pasajeras,
pero jamás olvidar lo importante:
que aquí estás,
sigues siendo tú en el sueño,
no hay ese silencio terrible de la casa sola,
ni la certeza de que la verdadera pesadilla
es estar despierto,
que la realidad pesa con su peso muerto,
que vinimos al mundo a ensayar lo inevitable.
Yo aún imito la profundidad de las parodias
y tenaz voy imitando a quienes duermen
a ver si encajo una que otra vez
en este sueño hermoso en que te hablo
y tú me miras y sonríes.
Oh, bella existencia que depara
la tenue duración de las quimeras.
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