miércoles, 10 de mayo de 2023

Competencia

La audiencia fue presencial, es decir,

hubo los cuerpos sudantes,

las miradas furtivas, el aliento.

 

La madre del joven imputado de homicida

se sentó en el extremo izquierdo de la sala.

Su hijo, de ojos grises como asfalto

al final de la tarde,

a la derecha.

 

La madre huérfana de hijo,

es decir,

la madre muerta en vida,

la madre frente a quien

callan los atardeceres,

hacía preguntas.

 

Con esfuerzo, 

contestamos una a una.

 

Las que no tenían respuesta

las traslado a este poema

(por competencia):

 

Por qué

Por qué

Por qué



 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Metabolismo de la luz

Qué importa la muerte si existo ya en los átomos de la estrella células mías anhelarán desde siempre cargar la luz desde este fuego es...