Porque la sal es un ardor que espera
los ojos ocultan la ausencia de la infancia
como el patio vacío del colegio
en la memoria, lo obsequiamos
a tan pocas personas en la vida
de la mano por pasillos
jugamos al silencio
y un sol todavía joven
nos espera al lado de la cancha.
Porque la sal es un ardor que espera
se agazapa en los rincones del recreo
y los ojos existen
para ocultarnos todo lo que falta
nos sentamos al lado del columpio
era tan grande entonces y ahora tan chico
ha cedido de un lado
sus cadenas enredadas enlentecen
esta lluvia súbita.
Porque la sal es un ardor que espera
me hago estatua para que los minutos pasen
y nos mojen, se carguen se agiganten
se hagan horas, días, eras y al cabo
luego del timbre
esa voz antigua recite nuestros nombres.
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